Café frío de un sorbo,sonoro portazo y a correr a enfrentarte a un nuevo día.. caras inexpresivas, ojos divagantes, cuerpos lánguidos dirigidos cuales marionetas por la mano de la rutina. Un nuevo despertar.
Dos minutos tarde y el vagón cierra sus puertas antes mi rostro gris, tuerzo el gesto y me doy cuenta que he de seguir allí, inmóvil, impaciente, dejo que transcurran tres minutos más. Prensa gratuita en mano compruebo que el mundo sigue girando cada vez de forma más rápida y casi imperceptible, lo lamentable es que siempre es en torno a las mismas cosas. Es increíble que el calor ya no sea tan cálido y el frío ya no sea tan gélido.
Y entre pensamientos profundos y frivolidades rosas pasan los tres minutos,subo de nuevo al vagón de la rutina arrastrándome a mi puesto de trabajo y olvidándome de ese mundo que me habían apartado del mio propio.
Me abro paso entre la gente, me aferro a mi bolso como si fuese parte de mi misma y ...
Observo como los rostros grises son más oscuros, los cuerpos lánguidos cogen fuerza, los ojos divagantes ahora fijan un objetivo.... A TOMAR POR SACO LO EXISTENCIAL.. Asiento libre al fondo.. esto es la guerra!!!
Para los que habían hecho una introspección en si mismos y en su ser más recóndito, decirles que a veces no es necesario reflexionar tanto sobre la vida o al menos no tanto como vivirla.. tras un tren que se escapa siempre habrá otro que llegue. A corremos tanto para coger el tren que luego no somos capaces de disfrutar del trayecto...
Mañana cuando suene el despertador intenta vivir el día en vez de dejar que pase.
jueves, 18 de febrero de 2010
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Bienvenida a la blogosfera, espero que escribas mucho porque me sigue gustando como lo haces.
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